Artículo en La Máquina acerca de cómo separar el flash de la cámara

14 08 2014
Cómo separar el flash de la cámara

Separar el flash de la cámara

Ya se encentra disponible el primer tutorial escrito para el blog de La Máquina acerca de cómo separar el flash de la cámara. Arranca, de esta manera, una serie de artículos que se irán subiendo progresivamete y que intentarán dar respuesta a una de las clásicas preguntas que los alumnos suelen hacer en los cursos de fotografía.

Agradezco a todos los proveedores y colaboradores que me han ofrecido y me ofrecen material de prueba para enriquecer estos artículos.

Espero que os sirva y os animo a que visitéis esta primera entrega.





Test del Flash Youngnuo YN-560II

31 05 2012

El flash Youngnuo YN-560II resulta una ideal adquisición para la fotografía nocturna de larga exposición. En la sección de tutoriales de la página web de Aula Imagenat podéis consultar el test que he realizado sobre este producto. Podéis acceder a él directamente pulsando aquí.

Saludetes!!!





10. El uso del flash en la fotografía nocturna de larga exposición.

26 12 2009

Uso combinado de luz ambiente, flash y alguna linterna

Hablando de situaciones lumínicas llegamos a la conclusión de que debemos anticiparnos a la luz que nos vamos a encontrar para evitar sorpresas y ser capaces de adaptarnos. Está claro que tanto la Luna como la presencia de la contaminación de la luz de la ciudad o de cualquier zona urbana condicionan en mucha medida las capacidades de nuestra toma. Así, un día de luna llena podremos obtener amplias zonas iluminadas y una contaminación lumínica a nuestro favor puede llegar a iluminar un caserío, una fábrica o incluso una montaña de forma muy natural.

Pero ¿qué ocurre cuando no disponemos de una fuente de luz en el ambiente?, ¿qué podemos hacer un día de luna nueva en una zona limpia de contaminación lumínica en un lugar alejado de la ciudad?. Si no hay luz no hay foto, eso está claro, al final es nuestra materia prima y sin ella no tenemos nada que hacer. Si no hay luz, la tendremos que poner nosotros y es aquí donde el flash (de estudio o de mano) entraría a jugar un papel principal. Pero ¿solo debemos usar el flash cuando no hay luz?

Ya hemos hablado del flash en la entrada en la que fotografiábamos una escena de noche cerrada y retratábamos a la luna y si os acordáis, el requisito para hacer uso de esta herramienta es que seamos capaces de iluminar la zona que queremos fotografiar. Resulta obvio entonces que hacer una fotografía de una zona costera de varios cientos de metros es una experiencia totalmente suicida (quizá podríamos contratar a un los vecinos del pueblo para que cada uno de ellos, con una unidad de flash, fuera iluminando una zona concreta pero creo que el coste y la dificultad de coordinar a tanta gente no sería razonable). Por tanto, lo ideal es buscar algo que seamos capaces de pintar.

Lo cierto es que hay innumerables situaciones en las que, se me ocurre, el uso del flash sería una bonita manera de resolver una fotografía, pero también se me ocurren muchas otras por las que se podría estropear. Vamos a ver algunas situaciones en las que yo hago uso del flash:

Un día de luna nueva y un árbol en un lugar alejado de las luces de la ciudad sería una situación clara del uso del flash (porque no hay más luz). El cielo y las estrellas estarían iluminados por las condiciones del ambiente y el árbol sería iluminado por mi unidad de flash. En este caso, yo puedo elegir cómo quiero que quede el cielo en mi foto (dando más o menos exposición a mi toma fotográfica) y como quiero que quede el árbol (la luz que lo ilumina es totalmente controlable por mí tanto en intensidad como en calidad, mi unidad de flash).

Otro día voy al mismo sitio pero con algo de luna. Si intento utilizar la luz de la luna para iluminar mi árbol, vamos a suponer que llego a los siguientes parámetros: 18 minutos a f5 e ISO 100. Entonces saco la foto y veo un cielo muy sobreexpuesto que le quita toda la magia a la fotografía. Acto seguido decido basarme en la exposición del cielo para dejarlo más oscuro y nocturno y obtengo los siguientes parámetros: 5 minutos a f5 e ISO 100. Saco mi fotografía y obtengo un cielo espectacular pero mi árbol es una mera silueta oscura sin apenas detalle. Quizá se pueda pensar que el uso de un filtro degradado de 2 pasos dejaría mi fotografía estupendamente pero al colocarlo observo una copa de árbol oscura sobre un tronco claro por lo que descarto esta opción automáticamente. Parece que tenemos un problema: El cielo esta dos pasos de luz por encima del árbol (para la foto que yo quiero). Fácil solución. Expongo para el cielo e ilumino esos dos pasos de luz que me faltan en el árbol con la ayuda de mi flamante unidad de flash.

Mientras mi cámara expone esos 5 minutos, y después de haber iluminado con mi flash al árbol desde varios puntos, algo me dice que incluir la media luna en mi encuadre aumentaría el atractivo de mi fotografía. Coloco el trípode en una posición en la que árbol, luna y cielo se conjugan a mi favor y ahora pienso en la manera de abordar técnicamente esta situación (repaso de la entrada “Disparar el flash para sacar la luna”). Por un lado, se que no puedo hacer una exposición muy larga porque la luna se mueve muy rápido, digamos que estoy disparando con un angular medio y sé que no debo pasar del minuto de exposición. Durante ese minuto debo iluminar mi árbol con mi unidad de flash. ¡Foto resuelta!

Supongamos que llego otro día al mismo lugar y tengo una luna que ilumina lo suficiente como para realizar la foto sin necesidad de sacar mi flash, pero al realizar la fotografía obtengo una imagen bastante sosa y con una sensación prácticamente diurna. Ahora tenemos la oportunidad de oscurecer el cielo mediante los parámetros en la cámara y compensar esta subexposición en el árbol iluminándolo con nuestro flash.

También podemos destacar ciertos elementos iluminándolos de manera selectiva. Como podemos ver, el flash es una herramienta de lo más útil que hay en fotografía, y no es para menos. Utilizamos la luz como materia prima, ¿qué mejor que tener un generador de materia prima en nuestras manos?

Pero, ¿cómo calculo la potencia?, ¿cómo puedo evitar ese destello blanco horroroso en la foto que delata el uso de mi flash?, ¿cómo puedo iluminar un elemento que se encuentra a 100 metros?. Todas estas preguntas se contestarán a su debido tiempo pero os adelanto que prácticamente todo se puede hacer. El flash lo controla el fotógrafo y por tanto, como fotógrafos que somos, podemos tomar decisiones sobre la intensidad, la dirección, la calidad e incluso la temperatura y el color de la luz. Este control siempre ha formado parte de la elaboración de la fotografía cuando trabajamos en un plató, ahora que estamos en un paraje por la noche es momento de poner a prueba nuestras dotes lumínicas del uso del flash y combinarlas con nuestras capacidades para controlar la cantidad de luz ambiente que queremos.

Seremos auténticos maestros de la luz si comprendemos como se comporta y aprendemos a controlarla y adaptarla a nuestras necesidades.