13. El tiempo de exposición adecuado

23 05 2011

f/4.0; ISO 100; 360 segundos

Aquello que parece más complicado resulta ser lo más sencillo. ¿Cuánto tiempo de exposición requiere mi toma nocturna? La incógnita al descubierto. Vamos a analizar esta variable partiendo de una situación en la que este tiempo de exposición se convierta en un elemento determinante en relación a la exposición. Si no tenemos una fuente de luz continua suficiente que aporte cambios relevantes a diferentes tiempos de exposición, esta variable pierde fuerza en este sentido (en una noche sin luna, sin ninguna fuente de luz continua y en la que no queda más remedio que hacer uso del flash, el tiempo de exposición es determinante para otras cosa, por ejemplo la longitud de los trazos de las estrellas, pero no para otorgar mayor o menor exposición a la toma fotográfica).

En la foto que he utilizado para ilustrar esta entrada aparece una chimenea cerámica abandonada (no es la misma que la de otras entradas ya publicadas), siento pasión por ellas, que le voy a hacer. Una noche nos acercamos a este lugar deshabitado para hacer unas cuantas fotos y descubrimos con sumo placer que había cierta luminosidad, había estrellas y había nubes. Todo vaticinaba éxito en nuestra peligrosa incursión nocturna.

Vayamos por partes. Ya hemos hablado de la sensibilidad. En la época en la que realicé está toma fotográfica, los niveles de ruido por elevadas sensibilidades eran francamente horrorosos por lo que decidí disparar a ISO 100, un parámetro bastante común en esos tiempos. De esta manera me aseguraba unos niveles bajos de ruido (los más bajos).

El diafragma era otro dilema. Necesito que las estrellas se vean (diafragma abierto) pero necesito profundidad de campo suficiente como para que toda la chimenea tenga una nitidez aceptable. Me quedo casi en el límite puesto que estoy con una lente bastante angular (un 15mm) y decido ajustarlo a f/4.0

Ahora solo me falta calcular el tiempo de exposición. Cuando realizamos el cálculo de una variable de las tres que regulan la exposición en una fotografía es porque los valores de las otras dos ya los hemos elegido. En el caso que ahora nos ocupa, tanto el diafragma como la sensibilidad son los parámetros fijos, es decir, voy a variar el tiempo hasta obtener una buena exposición. Lo lógico es ir cambiando los valores hasta que el fotómetro de la cámara indique que hay suficiente luz como para exponer correctamente.

Sin entrar en técnicas de medición de la luz, recomiendo que cada uno lo haga tal y como trabajaría a plena luz del día (puntual, matricial o evaluativa, o ponderada al centro o central creo que es decisión de cada uno) pero que realice una sobreexposición de entre 1 y 2 pasos sobre este resultado (o en su defecto, en lugar de dejar el fotómetro en el “0” dejarlo en el “+1” o “+2”).

Una sobreexposición en la medición de la luz en una toma nocturna suele dar mejores resultados:

Movemos la rueda de nuestra cámara que regula el tiempo de exposición, llegamos a los 2 segundos, 15 segundos, 30 segundos, ops.., ya no puedo poner más tiempo y el fotómetro aún marca una clara subexposición (algunos usuarios de Olympus® pueden llegar hasta los 60 segundos). Debo pasar al modo “b” o “bulb” (el que no sepa en qué consiste este modo debería revisar la entrada que habla de un equipo básico), pero, atención, en este modo no funciona el fotómetro.

Vamos al ejemplo de la foto. Si coloco f/4.0 e ISO 100, cando llego al límite del tiempo de exposición en el que aún funciona el fotómetro (30 segundos), es decir, no paso al modo “b” de mi cámara, la marca de éste indica una subexposición. Imaginemos que abro el diafragma hasta f/2.8, la cosa no parece haberse movido. Entonces, puesto que necesito más luz, modifico la sensibilidad: ISO 200, 400, y cuando llego a 800, con 22 segundos obtengo una exposición perfecta (no está demás realizar la foto con estos prámetros para comprobar el resultado). BIEN!!, si lo que quiero es una foto a f/2.8, ISO 800 y 22 segundos.

Ahora tengo dos problemas, el primero corresponde a la profundidad de campo, dispara a f/2.8 tiene unas implicaciones negativas, necesito cerrar el diafragma a f/4.0, que es el parámetro que yo había decidido en un principio. Solo tengo que aplicar reciprocidades:

–      Si a f/2.8 necesito de 22 segundos, a f/4.0, que es un paso menos de luz, necesito el doble de tiempo para igualar la exposición, es decir, 44 segundos.

Parece que avanzamos. El segundo problema es el ruido. Yo no quiero disparar mi cámara a ISO 800, yo lo que quiero es ISO 100. Aplico reciprocidades:

–      Si a ISO 800 necesito 44 segundos, a ISO 100 necesito 352 segundos. Por cada paso de sensibilidad que disminuyo debo incrementar el tiempo de exposición al doble:

  • ISO 800; 44 segundos
  • ISO 400: 88 segundos
  • ISO 200: 176 segundos
  • ISO 100: 352 segundos

Al final, con unos 360 segundos tengo la exposición perfecta. Parece que no es tan complicado. En realidad lo único que hay que hacer es multiplicar el tiempo de exposición inicial por 2 elevado al número de pasos que hayamos desplazado la exposición inicial:

Donde x es el tiempo de exposición a calcular, t es el tiempo de exposición con los parámetros modificados para que funcione el fotómetro y n es el número de pasos hasta llegar a los parámetros que queremos. En nuestro ejemplo sería:

En nuestro ejemplo, n es 4 porque hay un paso de f/4 a f/2.8 y 3 más de ISO 100 a ISO 800.

Os animo a todos a probar vuestras destrezas en las reciprocidades. El tema es recordar que si tu fotografía se puede realizar con unos parámetros cómodos para que el fotómetro de tu cámara funcione, siempre podrás variarlos calculando los pasos de luz en los que te mueves para obtener una misma imagen en términos de exposición.

Y eso es todo, no parece tan complicado!