Test del Flash Youngnuo YN-560II

31 05 2012

El flash Youngnuo YN-560II resulta una ideal adquisición para la fotografía nocturna de larga exposición. En la sección de tutoriales de la página web de Aula Imagenat podéis consultar el test que he realizado sobre este producto. Podéis acceder a él directamente pulsando aquí.

Saludetes!!!





Foto a Foto 04, el nuevo libro de la colección fotoruta tiene un capítulo dedicado a la fotografía nocturna

24 10 2011

Foto a Foto 04

Anuncio con gran ilusión, como profesor de la escuela de fotografía  Aulaimagenat, que junto con mi pareja Rosa Isabel Vázquez acabamos de publicar el libro Foto a foto 04, perteneciente a la colección Foto-Ruta, publicada por la editorial J de J Editores.

Se trata de un completo y original curso de fotografía donde compartimos con el lector, a través de más de 200 fotos, no sólo localizaciones y conocimientos técnicos y compositivos, sino, como nosotros solemos decir “nuestra forma de trabajar, nuestra filosofía y, en definitiva, nuestra manera de vivir la fotografía”.

Una obra de cabecera en la que aprender, foto a foto, a resolver cientos de situaciones fotográficas de muy diferentes disciplinas, con contenidos explicados de una manera clara y amena que, sin duda, resultarán muy útiles tanto al fotógrafo aficionado como al profesional. Además, incluímos un capítulo dedicado a la fotografía nocturna y otro al uso de flash de mano donde se explica exhaustivamente diferentes aplicaciones a través de ejemplos reales.

La obra se puede adquirir on-line en la página de Foto-Ruta y lo podéis encontrar físicamente en las principales librerías del país, como Fnac o La Casa del Libro, donde muy pronto lo tendrán disponible a través de internet. Además, podéis comprarlo también en nuestra escuela, en la que los profesores dedicarán el libro a quien lo desee.

Una obra muy interesante que estamos convencidos os ayudará a mejorar en vuestro crecimiento fotográfico.

Ficha del libro:

FOTO A FOTO 04. Perfecciona tu técnica y disfruta aprendiendo

Autores (fotos y textos): Rosa Isabel Vázquez y Jose Antonio Fernández

FOTÓGRAFOS INVITADOS:

Daniel Arranz, Juan S. Calventus, Alberto Vicente Mayo, Nilo Merino, Eduardo Momeñe, Arkaitz Morales, Enric de Santos, Jorge Santos, Antonio Olazábal, Staffan Widstrand

Editorial: J de J Editores

Colección Foto-Ruta

Páginas: 256

PVP: 19,90 euros

CONTENIDO:

En este cuarto título de la original colección “Foto-Ruta”, los prestigiosos fotógrafos Rosa Isabel Vázquez y José Antonio Fernández, comparten “foto a foto” en más de 200 imágenes, todos sus conocimientos y experiencias para que el lector pueda aprender y perfeccionar su técnica.

Después de la lectura de este moderno curso de fotografía digital, resultará posible al lector conseguir imágenes similares repitiendo el método y técnica empleada por los autores. En el capítulo especial dedicado al uso del flash de mano, se ofrecerán todas las claves para utilizarlo con los mejores resultados.

Para cada uno de los capítulos de la guía se ha invitado a un reconocido profesional de la fotografía a participar con una foto para enriquecer con otros estilos este novedoso manual, aplicable a cualquier cámara digital. En la galería de imágenes que cierra cada capítulo, los autores rebasan nuestras fronteras para entrar en ejemplos gráficos de distintos lugares del mundo.

El gran maestro de la fotografía Staffan Widstrand introduce esta obra con un original prólogo que resulta una preciosa invitación a perfeccionar y seguir disfrutando el arte y técnica fotográfica.

En la última sección ofrecemos las imágenes ganadoras del Concurso FotoRuta.com. Invitamos a los lectores y seguidores de esta colección a visitar y participar en la nueva fase del concurso.





Participa y gana un curso de fotografía

25 05 2011

La colección Fotoruta organiza un concurso de fotografía en el que las mejores imágenes  seleccionadas participarán en el próximo libro de la colección, “Foto a foto 04″, cuyos autores serán nuestros profesores Jose Antonio Fernández “Hoselito” y Rosa Isabel Vázquez.

Además, las 3 mejores fotografías obtendrán como premio un curso de fotografia con nosotros, a elegir entre el curso de iniciación a la fotografía digital o el curso intensivo de flash de mano.

Las fotos deben subirse a la página web de FotoRuta desde el 9 de Abril de 2011 y hasta el cierre de la edición para el libro “Foto a Foto 04″, previsto para septiembre-octubre de 2011. Consulta las bases y resto de la informacion aquí.

¡No dejes de participar!





13. El tiempo de exposición adecuado

23 05 2011

f/4.0; ISO 100; 360 segundos

Aquello que parece más complicado resulta ser lo más sencillo. ¿Cuánto tiempo de exposición requiere mi toma nocturna? La incógnita al descubierto. Vamos a analizar esta variable partiendo de una situación en la que este tiempo de exposición se convierta en un elemento determinante en relación a la exposición. Si no tenemos una fuente de luz continua suficiente que aporte cambios relevantes a diferentes tiempos de exposición, esta variable pierde fuerza en este sentido (en una noche sin luna, sin ninguna fuente de luz continua y en la que no queda más remedio que hacer uso del flash, el tiempo de exposición es determinante para otras cosa, por ejemplo la longitud de los trazos de las estrellas, pero no para otorgar mayor o menor exposición a la toma fotográfica).

En la foto que he utilizado para ilustrar esta entrada aparece una chimenea cerámica abandonada (no es la misma que la de otras entradas ya publicadas), siento pasión por ellas, que le voy a hacer. Una noche nos acercamos a este lugar deshabitado para hacer unas cuantas fotos y descubrimos con sumo placer que había cierta luminosidad, había estrellas y había nubes. Todo vaticinaba éxito en nuestra peligrosa incursión nocturna.

Vayamos por partes. Ya hemos hablado de la sensibilidad. En la época en la que realicé está toma fotográfica, los niveles de ruido por elevadas sensibilidades eran francamente horrorosos por lo que decidí disparar a ISO 100, un parámetro bastante común en esos tiempos. De esta manera me aseguraba unos niveles bajos de ruido (los más bajos).

El diafragma era otro dilema. Necesito que las estrellas se vean (diafragma abierto) pero necesito profundidad de campo suficiente como para que toda la chimenea tenga una nitidez aceptable. Me quedo casi en el límite puesto que estoy con una lente bastante angular (un 15mm) y decido ajustarlo a f/4.0

Ahora solo me falta calcular el tiempo de exposición. Cuando realizamos el cálculo de una variable de las tres que regulan la exposición en una fotografía es porque los valores de las otras dos ya los hemos elegido. En el caso que ahora nos ocupa, tanto el diafragma como la sensibilidad son los parámetros fijos, es decir, voy a variar el tiempo hasta obtener una buena exposición. Lo lógico es ir cambiando los valores hasta que el fotómetro de la cámara indique que hay suficiente luz como para exponer correctamente.

Sin entrar en técnicas de medición de la luz, recomiendo que cada uno lo haga tal y como trabajaría a plena luz del día (puntual, matricial o evaluativa, o ponderada al centro o central creo que es decisión de cada uno) pero que realice una sobreexposición de entre 1 y 2 pasos sobre este resultado (o en su defecto, en lugar de dejar el fotómetro en el “0” dejarlo en el “+1” o “+2”).

Una sobreexposición en la medición de la luz en una toma nocturna suele dar mejores resultados:

Movemos la rueda de nuestra cámara que regula el tiempo de exposición, llegamos a los 2 segundos, 15 segundos, 30 segundos, ops.., ya no puedo poner más tiempo y el fotómetro aún marca una clara subexposición (algunos usuarios de Olympus® pueden llegar hasta los 60 segundos). Debo pasar al modo “b” o “bulb” (el que no sepa en qué consiste este modo debería revisar la entrada que habla de un equipo básico), pero, atención, en este modo no funciona el fotómetro.

Vamos al ejemplo de la foto. Si coloco f/4.0 e ISO 100, cando llego al límite del tiempo de exposición en el que aún funciona el fotómetro (30 segundos), es decir, no paso al modo “b” de mi cámara, la marca de éste indica una subexposición. Imaginemos que abro el diafragma hasta f/2.8, la cosa no parece haberse movido. Entonces, puesto que necesito más luz, modifico la sensibilidad: ISO 200, 400, y cuando llego a 800, con 22 segundos obtengo una exposición perfecta (no está demás realizar la foto con estos prámetros para comprobar el resultado). BIEN!!, si lo que quiero es una foto a f/2.8, ISO 800 y 22 segundos.

Ahora tengo dos problemas, el primero corresponde a la profundidad de campo, dispara a f/2.8 tiene unas implicaciones negativas, necesito cerrar el diafragma a f/4.0, que es el parámetro que yo había decidido en un principio. Solo tengo que aplicar reciprocidades:

-      Si a f/2.8 necesito de 22 segundos, a f/4.0, que es un paso menos de luz, necesito el doble de tiempo para igualar la exposición, es decir, 44 segundos.

Parece que avanzamos. El segundo problema es el ruido. Yo no quiero disparar mi cámara a ISO 800, yo lo que quiero es ISO 100. Aplico reciprocidades:

-      Si a ISO 800 necesito 44 segundos, a ISO 100 necesito 352 segundos. Por cada paso de sensibilidad que disminuyo debo incrementar el tiempo de exposición al doble:

  • ISO 800; 44 segundos
  • ISO 400: 88 segundos
  • ISO 200: 176 segundos
  • ISO 100: 352 segundos

Al final, con unos 360 segundos tengo la exposición perfecta. Parece que no es tan complicado. En realidad lo único que hay que hacer es multiplicar el tiempo de exposición inicial por 2 elevado al número de pasos que hayamos desplazado la exposición inicial:

Donde x es el tiempo de exposición a calcular, t es el tiempo de exposición con los parámetros modificados para que funcione el fotómetro y n es el número de pasos hasta llegar a los parámetros que queremos. En nuestro ejemplo sería:

En nuestro ejemplo, n es 4 porque hay un paso de f/4 a f/2.8 y 3 más de ISO 100 a ISO 800.

Os animo a todos a probar vuestras destrezas en las reciprocidades. El tema es recordar que si tu fotografía se puede realizar con unos parámetros cómodos para que el fotómetro de tu cámara funcione, siempre podrás variarlos calculando los pasos de luz en los que te mueves para obtener una misma imagen en términos de exposición.

Y eso es todo, no parece tan complicado!





Nuevo libro de Tino Soriano para la colección “Fotoruta”

14 03 2011
Portada de la segunda entrega del libro Foto a Foto

Después del libro de esta colección a cargo de Javier Sánchez, con muy buena acogida por parte del público, la colección pone a disposición de los lectores una segunda entrega firmada esta vez por el reconocido fotógrafo Tino Soriano, autor de diversos libros y galardonado con numerosos premios internacionales.

La experiencia de este gran fotógrafo viajero ofrece a los aficionados la oportunidad de aprender y perfeccionar su técnica siguiendo en “foto a foto” su fondo gráfico más representativo.

En cada capítulo de la obra se ha invitado a un reconocido fotógrafo —como César Lucas Abreu, David Airob, Marcos Bauza, Ernest Costa, Paco Elvira, Toti Ferrer, Rafael López- Monné, Yurian Quintanas, Siqui Sánchez, Manuel Úbeda—, a participar en esta edición para enriquecer con otros estilos y técnicas este novedoso manual, aplicable a cualquier cámara digital.

El prólogo corresponde a Paco Elvira, otro maestro de la fotografía.

Sin duda un libro totalmente recomendable.

En la página web de Fotoruta (www.fotoruta.com) podéis encontrar más información e incluso disfrutar “online” de unas páginas del libro.





aulaimagenat estrena un nuevo curso de retoque fotográfico

4 01 2011

© Fernando Alonso

Aula imagenat estrena curso de retoque fotográfico de moda y publicidad de la mano de Víctor Garrido, Técnico Superior de Imagen en la Escuela de Comunicación, Imagen y Sonido CEV y retocador con más de 10 años de experiencia trabajando para grandes fotógrafos de publicidad y moda como Fernando Alonso Estudio de Madrid, así como en campañas para firmas como Loewe, Lupo, Sol joyería o Motorola.

El curso se impartirá el próximo 7 y 8 de mayo en Madrid.

Puedes consultar todos los detalles en aulaimagenat en el siguiente enlace:

Curso avanzado de retoque fotográfico de moda y publicidad





12. El diafragma

5 12 2010

 

f5.6 a ISO 100

El diafragma es un mecanismo que, en las cámaras réflex, está situado en el objetivo. Además de dejar pasar más o menos luz, se utiliza para crear efectos de profundidad de campo. Un diafragma muy abierto (número f pequeño) implica una escasa profundidad de campo, mientras que uno muy cerrado (número f grande) implica todo lo contrario.

Con esta regla tan sencilla, pensé yo, solo tengo que conocer cada uno de los valores y sus efectos para saber cual va a ser mi elección. Lo cierto es que no fui mal encaminado hasta que me dijeron que no era lo único que influía en la profundidad de campo obtenida. Resulta que la distancia a la que se encuentre el motivo al que voy a enfocar y la lente que utilice también condicionan mi profundidad de campo. Cuanto más “tele” es la focal menos profundidad de campo y cuanto más “angular” más profundidad de campo, cuanto más abierto es el diafragma menos profundidad de campo y cuanto más cerrado más profundidad de campo, cuanto más cerca enfoquemos menos profundidad de campo y cuanto más lejos más profundidad de campo.

En realidad todo se resume al factor de ampliación. Mismo factor de ampliación, misma profundidad de campo, por eso, con un factor de ampliación de 1:1 dos lentes macro con distinta distancia focal, por ejemplo un 50mm y un 180mm, producen el mismo desenfoque del fondo. Esto es así porque, a pesar de que el 50mm, por definición, tiene menos profundidad de campo que el 180, el primero requiere que nos acerquemos más para obtener el mismo factor de ampliación que el segundo.

Pero ¿qué es exactamente eso de la profundidad de campo? Si buscamos una definición exacta y coherente con los términos fotográficos, podemos encontrar algo como “rango de distancias reproducidas en una fotografía donde la imagen es aceptablemente nítida comparada con el plano más nítido de la misma”. Resulta que cuando enfocamos con nuestra cámara a un punto concreto, solo en este punto aparecerá una imagen nítida. El resto de la escena (la que está por delante y por detrás de este punto) estará desenfocada, sin embargo, una porción de esta parte “no nítida” se verá “aceptablemente nítida”.

No solo llegamos hasta aquí, ahora resulta que la proporción de zona “no nítida” pero “aceptablemente nítida” que se extiende más allá del punto al que se ha enfocado al hacer una fotografía no se extiende en la misma proporción hacia delante que hacia atrás. Si dividimos la profundidad de campo en tres partes, una de ellas se extenderá por delante (hacia la cámara) y las otras dos lo harán por detrás (hacia el infinito). Esto tiene grandes implicaciones a la hora de decidir donde enfocamos.

¿Y quién decide lo que está y no está aceptablemente nítido? Parece que la cosa se va complicando por momentos. Imaginemos que envío una de mis fotografías a una revista para que la publiquen en una de sus páginas a un tamaño de unos 5cm en el lado mayor, por su puesto, me pagan por ello. Resulta que el director artístico de la revista ha quedado encantado con la imagen que le he enviado y decide que va a imprimir un poster de 60 cm de mi fotografía para regalarlo en el próximo número y, naturalmente, me pagará más aún por ello, por lo que me escribe para pedirme que le envíe el archivo a una mayor resolución. Cuando recibe la fotografía un mayor tamaño y la imprime, se da cuenta que la casa y el árbol situados en un plano medio de la escena y que parecían tan nítidos, ahora ya no lo están. Cabreado y desilusionado por mi falta de profesionalidad decide no usar la imagen (ya no me paga nada por ella).

La primera imagen era pequeña y todo parecía nítido. La segunda, a un mayor tamaño, deja mucho que desear. Que valoremos un punto de una imagen como nítido o no, no solo depende de quién observe la fotografía, sino del tamaño de ésta. Y vamos más lejos, la distancia a la que se observe la fotografía también influye a la hora de considerarlo. Demasiadas variables.

Parece que todo en la fotografía produce un “daño colateral” que no deja que las cosas sean fáciles. Así un diafragma de f11 produce más profundidad de campo en una focal de 15mm que en una de 200mm. Y un diafragma de f11 produce menos profundidad de campo si se enfoca a 20 centímetros que si se hace a 20 metros. Una profundidad de campo pequeña puede pasar desapercibida en una imagen de una web de 500 píxeles de largo pero no en una copia de 2 metros. Incluso para algunos de nosotros será más aceptable que para otros.

Un momento, ¿qué pasa con la cámara?, tengo una compacta con la que he disparado montones de fotografías a un diafragma de f2.8 obteniendo una profundidad de campo mayor que con mi réflex a f4.0. ¿Por qué mi compacta tiene más fácil que salga todo nítido? Pues es cierto, una compacta tiene un sensor mucho más pequeño que una réflex, ésta, a su vez, tiene un sensor más pequeño que una cámara de medio formato, y ésta lo tiene más pequeño que una placa de una cámara de gran formato. A mayor tamaño de sensor más habrá que cerrar el diafragma para obtener la misma profundidad de campo. Parece que hay tantas variables en juego que no me siento capaz ni de pensar.

¿Cómo influye todo esto en una toma nocturna de larga exposición?

En una toma nocturna de larga exposición, generalmente, la situación es de escasa luminosidad. Se puede pensar que, puesto que hay poca luz, para poder conseguir una exposición aceptable, se debe disparar con un diafragma abierto, es decir, una escasa profundidad de campo. Ante tales parámetros no hay más remedio que plantear diferentes posibilidades de ejecución:

Podemos pensar, A) No me importa tener poca profundidad de campo pues la imagen que estoy realizando no lo requiere, B) no quiero disparar a un diafragma tan abierto, hay que cambiarlo como sea, C) necesito la máxima profundidad de campo con estos parámetros.

Si tu caso es “A” (no me importa tener poca profundidad de campo), estás de enhorabuena, adelante con la toma. No todas las fotografías nocturnas requieren de una amplia profundidad de campo, pensad en un árbol aislado en el pico de una montaña a unos 60 metros de nosotros con una focal media. Si podemos pues adelante con ello, un diafragma más abierto hace más visibles los trazos de las estrellas del cielo, requiere de tiempos de exposición más cortos y facilita que podamos trabajar con sensibilidades más bajas.

Si tu caso es “B” (no quiero disparar a un diafragma tan abierto), la solución es obtener la misma exposición moviendo otros parámetros (tiempo de obturación, sensibilidad o una combinación de ambas). Por cada diafragma que cerremos, debemos aumentar el tiempo de exposición al doble o aumentar un paso la sensibilidad. Así, una foto realizada a f2.8, 6 minutos a ISO 100, se puede hacer (obteniendo la misma exposición) a f5.6, 12 minutos a ISO 200. De f2.8 a f5.6 perdemos 2 EV, de 6 minutos a 12 minutos ganamos 1EV y de ISO 100 a 200 ganamos el otro EV. ¿Todos os sabéis la escala de diafragmas enteros? Para aplicar las reciprocidades es necesario conocer cómo funcionan los pasos de luz. Un EV más, implica el doble de luz y un EV menos, la mitad. Cuando hablamos en diafragmas, movernos hacia delante o hacia atrás en la escala implica más o menos luz (el doble o la mitad). Así por ejemplo, un f2.8 genera una imagen con el doble de luz que un f4 (siempre que el resto de variables permanezcan fijas). He aquí un retazo de la escala de diafragmas:

f1.4 – f2 – f2.8 – f4 – f5.6 – f8 – f11 – f16 – f22 – f32

Si tu caso en “C” (necesito la máxima profundidad de campo con estos parámetros), la clave está en “dónde poner el enfoque de la cámara”. Aquí es donde empiezan los grandes dilemas de la humanidad. ¿Dónde enfoco? La profundidad de campo se extiende hacia delante y hacia atrás del punto de enfoque, pero no en la misma proporción, como ya habíamos dicho. Siempre saldrá una mayor superficie aceptablemente nítida hacia atrás que hacia delante, concretamente, dos tercios con respecto al tercio restante que se extiende en dirección a nuestra cámara. Llegados a este punto, yo siempre me planteo tres cosas:

Primero, si el motivo que estoy fotografiando está muy definido en mi encuadre (un árbol, una casa, un barco), enfoco al motivo. Al final, es lo único que va a salir realmente nítido y un enfoque en otro punto puede ser contraproducente. Cuando realizamos un retrato enfocamos a los ojos, no nos paramos a pensar cuál es la distancia hiperfocal y todas esas cosas. Pues bien, si estamos haciendo la foto de un árbol, enfocamos al árbol.

El motivo de la foto era evidente. El enfoque se realizó sobre el barco.

Segundo, si no hay un claro motivo principal, es decir, todo forma parte de un paisaje, entonces debo enfocar más cerca que lejos. Esto es así porque la mayoría de mi profundidad de campo estará detrás del motivo enfocado, solo un tercio se extenderá hacia mí.

Tercero, es más razonable ver una foto con un término lejano algo desenfocado que un primer término fuera de foco, por lo que suelo enfocar más cerca aún. Imaginad un paisaje costero con unas rocas en primer término y el agua rompiendo en ellas y unas montañas a lo lejos en el horizonte. Si las montañas salen nítidas pero las rocas están ligeramente fuera de foco, la fotografía resultará un tanto rara. Pero si lo que está ligeramente desenfocado son las montañas, el observador no lo notará tanto, digamos que estamos más acostumbrados a ver borroso lo que está lejos.

La flecha roja indica el punto donde se enfocó. f13 a ISO 100, 30 segundos.

La vida del fotógrafo no es fácil, siempre tiene que estar tomando decisiones y, algunas veces, esto implica el manejo de muchas variables. Elegir la mejor combinación forma parte de nuestra labor. Un diafragma muy utilizado en muchas de mis fotografías de paisaje nocturno en las que requiero de una extensa profundidad de campo es f5.6 con una lente de 17mm en una cámara full frame, y una distancia de enfoque aproximada con estos mismos parámetros es de unos 3 ó 4 metros, no obstante, no hay reglas ni fórmulas matemáticas exactas que nos ayuden a tomar decisiones acertadas. El sentido común y la experiencia de haber realizado muchas fotografías fallidas nos ayudarán mucho más que las conocidísimas tablas de hiperfocales (de las que hablaremos en la próxima entrada).

¡Sigamos pues practicando y disfrutando de la fotografía nocturna, haciendo muchas fotos desenfocadas y malas para seguir aprendiendo!








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